Isidro Peñasco
El flamante senador Zaldívar y los voceros de la Concertación, que hablan como si nada hubiese pasado en Chile el 13 de diciembre pasado, insisten en que los que votamos por Arrate les “regalemos” el voto porque representan el mal menor. Es decir porque nosotros no debemos cometer la “irresponsabilidad” de abstenernos en la elección del 17 de enero, y de esa manera hacer posible que la derecha asuma el poder en una elección libre por segunda vez en la historia democrática de Chile (1925 en adelante, que antes había voto censitario o cohecho generalizado). La primera fue cuando los chilenos, agotado el proyecto radical social demócrata, eligieron -por la diferencia de votos que causó el cura de Catapilco-, a Jorge Alessandri Rodríguez que terminó su gobierno con un país hambreado y en rebeldía.
Esta vez nuestros votos no son gratis.
Zaldívar habla en El Mercurio de “reencantar”. Este malhadado verbo sacado del sombrero marquetero ha penado en Chile y refleja las intenciones de los malabaristas que nos rigen , sea desde la derecha o en la Concertación. La Real Academia lo define de la siguiente forma:
1. tr. Someter a poderes mágicos.
2. tr. Atraer o ganar la voluntad de alguien por dones naturales, como la hermosura, la gracia, la simpatía o el talento. (¡)
3. tr. germ. Entretener con razones aparentes y engañosas.
Como se lee, es difícil que los votantes de Arrate se dejen encnatar. No estamos para “encantamientos”. Si votamos por Arrate, lo hicimos por convicción, porque pensamos, reflexionamos y elegimos la alternativa política, el programa de Jorge Arrate, porque ofrece soluciones a los problemas que afectan a los chilenos ya desencantados de toda la parafernalia pinochetista, de la dictadura sin dictador, de esta especie de teatro con escenario giratorio que representa la misma obra con actores diferentes o como dicen los popularices. La misma mierda con distintas moscas.
Por eso es que si los concertados le queda algo de visión y los dioses no los cegaron completamente como lo hacen con los que están perdidos, deberían sentarse a negociar con nosotros en forma seria y consecuente. Tanto en asuntos programáticos como personales. Lo necesitan. Con llamados al “encantamiento” ya no seducen a nadie.
Si no lo hacen ser elegido el millonario, el Berlusconi chileno y para nosotros no cambiará nada, como casi no ha cambiado nada desde el “encantamiento” de Aylwin´.
Por último aguantamos bastante bien la dictadura y hasta la desplazamos del mando directo y la habríamos derrocado si no es por los manejos entre cuatro paredes de los concertados.
Insistimos, los votos nuestros no son gratis.
Incluso podemos decir que les hacemos un favor al aclararles que deben negociar con nosotros, porque Piñera hará una purga generalizada y masiva en la administración bajo el cuento de “modernizar” y nos dejará el país en crisis, ya que privatizará CODELCO que ha garantizado la estabilidad económica chilena y seguramente continuará con la profundización de la “flexibilización” laboral (si es que es posible dado el grado en que se encuentra hoy).
Les recordamos que Piñera es como el escorpión de la fábula, no puede hacer otra cosa que gobernar como si fuera el mismísimo Büchi.

