Jueves, 29 Junio 2017

Actualizado11:38:01 AM GMT

You are here:

Comentarios

La prisión preventiva no detiene la lucha de un pueblo

E-mail Imprimir

La prisión preventiva no detiene la lucha de un puebloLuis García Huidobro. Columna para Radio Cooperativa.on line.

Daniel Huentecura llevaba más de 8 meses en prisión preventiva en la cárcel de Temuco. Su audiencia de preparación al juicio, como ya es habitual para los comuneros mapuche, se había suspendido tres veces.

El insólito homenaje a Krasnoff

E-mail Imprimir

El insólito homenaje a KrasnoffHaroldo Quinteros – 24/11/2011.- Los crímenes de lesa humanidad son los más graves que puedan cometerse, no sólo por la crueldad que involucran, sino porque los perpetra el Estado. Por su gravedad extrema, estos crímenes son inamnistiables, imprescriptibles, inexcarcelables y, además, las leyes que los tipifican y  sancionan son internacionales; vale decir, si un país las suscribe, debe someter a ellas sus propias leyes y decretos nacionales. Chile ha suscrito todos los pactos, acuerdos y leyes internacionales existentes en materia de Derechos Humanos y crímenes de lesa humanidad.

¿Hubo o no “acuerdo tácito”?

E-mail Imprimir

¿Hubo o no “acuerdo tácito”?Jorge Arrate
El Ministro de Educación utilizó la expresión “acuerdo tácito” para definir la relación con la oposición cuando ésta se abstuvo en el Senado al votarse el presupuesto de Educación. Cuando lo leí me pareció un término inquietante.

Los recalcitrantes de la Concertación

E-mail Imprimir

Los recalcitrantes de la Concertación2/12/ 2011 PAUL WALDER para http://www.elclarin.cl .- Revisar los comentarios que lectores de diarios como El Mercurio y La Segunda cuelgan en sus ediciones electrónicas nos lleva a contener la respiración, cubrirnos con la mano la boca y apretar el estómago. Como la visión ante un crimen, ante una obscenidad, frente a un objeto repugnante.

"Tus hijos son pequeños tiranos"

E-mail Imprimir

Columna de Bernardita Ruffinelli:
No nací para ser madre, pero lo fui. Nunca jugué con muñecas, me gustaban las Barbies porque tenían vidas de gente grande, nunca me gustó la guagua a la que había que dar la papa y cambiarle pañales. Me gustaba la muñeca crecida que usaba ropa con lentejuelas y pololeaba con Ken. Y como es mi personalidad la de la perfeccionista, me dije a mí misma: ”Misma, ahora que eres madre, debes serlo lo mejor que puedas”, de eso hace ya 11 años.

Página 4 de 24